martes, 5 de abril de 2011

Para no dejar pasar y empezar a actuar!!!

    Para comenzar con este tema, debo decir que con otras personas del grupo, estamos haciendo un curso que, a mí particularmente, me resulta muy interesante. Este curso trata sobre las Educación superior, Pedagogía y Tecnologías y es dictado para profesores universitarios, profesionales y público en general. Dicho curso se divide en tres módulos, el primero, ya lo terminamos y fue realmente enriquecedor, desde lo personal, porque se asemeja en gran parte en contenidos a mi tema de tesina y en lo futuramente profesional, porque me permite ver, desde las diferencias de opiniones, la relevancia de generar un híbrido entre diferentes temas que atañen, no solamente a la educación, sino a la sociedad entera.
En este tipo de oportunidades, que no he tenido muchas hasta ahora, uno tiene la posibilidad de encontrarse con docentes universitarios y profesionales y hablar y disertar de par a par, ya que los temas que se están tocando vienen de larga data, pero en estos tiempos lo que cambia, lo que es nuevo, es la conjugación de todos ellos entre sí; con otras palabras, la interactividad que se da entre el pasado, el presente y el futuro, sin dejar de lado nada. El discurso permanente es que nada en estos temas es obsoleto, lo pasado de moda, es no conjugarlos, no tratar de sacarles el jugo, no saber aprovechar las herramientas en los lugares y momentos adecuados para los que han sido diseñadas.
En estas clases se reúnen varias generaciones, puntos de vistas, áreas diferentes y todos, por más vueltas que le demos, llegamos a una misma conclusión: la de que todo es útil, siempre y cuando, se utilice en el momento indicado.
Una de las discusiones más interesantes para mi punto de vista, surgió cuando una docente de secundaria planteo el tema de la herramientas que cada uno posee y con las que se ve fuerte. Esta docente hablaba de que, si bien ellos, a lo largo de toda su carrera tienen como fuerte la pedagogía, existen, en estos tiempos, momentos en los cuales se ven en el lugar de no saber como solucionar problemas que deberían manejar sin problema alguno. El problema se suscita cuando se ven en situaciones en las que sienten no poder llegar al interés de los alumnos, y es ahí, donde me hace ruido y planteo el tema de la comunicación y la observación. Es acá donde siempre me detengo a pensar que en nuestra profesión se nos enseña e inculca mucho eso, el generar elementos para cada tipo de audiencia, ya que esta es diferenciable, medible, alcanzable con diferentes estrategias, que no todas van a responder de igual manera con un mismo mensaje. A mi entender, este problema debe ser el de muchos docentes que vienen en su profesión desde años, porque en épocas anteriores, no existía eso de que el chico se aburra en una clase, porque todo era nuevo. Hoy en día, vivimos en una sociedad bombardeada de información, con lo que nos lleva a cambios permanentes. Lo que quiero decir con esto es que, antes un docente podía planificar en dos meses las clases de todo el año y en los tiempos que corren este debe detenerse a observar, a prestar atención, para así, generar cosas diferentes día a día, para que el alumno se interese, se meta en las clases y participe de manera activa e inteligente.
Con esta anécdota llego a la conclusión de que todos debemos observar como se comporta el otro para luego actuar, darle lo que necesita y más aún, si nos detenemos a pensar que estamos hablando de educación.

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